¿Para qué sirve el carnet de manipulador en hostelería?

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Hasta hace poco, aún existía en el imaginario popular la idea de que, para trabajar en sectores como la hostelería o la distribución de alimentos, no era necesario poseer ningún tipo de calificación. En este artículo te vamos a explicar por qué eso no es así.

Tener el carnet de manipulador de alimentos es obligatorio en España para cualquier persona cuyo oficio tenga que ver con vender, cocinar, procesar o dar alimentos a un tercero. Pero además de ser una obligación legal, también supone una garantía de seguridad para el consumidor.

Higiene

En primer lugar, la formación en manipulación de alimentos te enseñará unas claves de higiene personal. Aunque lo que voy a decir resulta obvio, lo cierto es que aún hay camareros que desconocen que para servir comida hay que lavarse las manos antes con agua caliente y jabón, no mascar chicle ni fumar y que la ropa del trabajo ha de ser específica de ese ámbito. ¿Verdad que si tú ves a alguien estornudando o hablando encima de algo de comer eso no te causa un buen efecto? Bien, eso sucede porque son acciones antihigiénicas.

En cuanto a los cocineros, el nivel de exigencia resulta mayor y es imprescindible que tengan cubiertos los cabellos, así como limpiar y desinfectar la zona en la que han trabajado para evitar la aparición de bacterias o microorganismos perjudiciales para nuestra salud.

Procesar y almacenar los alimentos

En segundo lugar, aprenderás cómo proceder con los alimentos según cada caso. Un elemento importante de cuidado está en el momento de cocinar pues, por mucho que controlemos los factores externos como nuestra higiene personal o la limpieza del local, hay alimentos que contienen toxinas que solo desaparecen a una determinada temperatura (ebullición o congelación, según el caso) o, en otros casos, después de haberlos limpiado concienzudamente de vísceras, como el caso de algunos pescados.

Tan importante como cocinar es también el proceso de almacenamiento. El almacén tiene que ser siempre un lugar seco y hay detalles que es imprescindible saber que, por ejemplo, los huevos no se pueden guardar cerca de una fuente de calor, que la mayonesa ha de estar siempre refrigerada, que una pieza entera de carne aguanta más tiempo que si está troceada o que nunca hay que volver a congelar algo que hayamos descongelado previamente.

Si nos dedicamos a este oficio o somos clientes, conocer estos detalles es una cuestión de salud pública. Hay muchos casos de intoxicaciones alimenticias masivas por lo que a simple vista parecería un pequeño descuido.

Homologación y vigencia

El carnet de manipulador tiene validez en todo el territorio nacional y se aconseja renovarlo cada cuatro o cinco años. Por mi experiencia personal, suscribo esta directriz porque se refrescan conocimientos y se adquieren nuevos con respecto a la prevención de riesgos en una actividad en constante cambio como es la hostelería.

No se trata de una formación que te vaya a resultar especialmente difícil pero sí muy valiosa, tanto por responsabilidad como por simple amor al este oficio.

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