Fimosis y parafimosis: ¿Es lo mismo?

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Fimosis

La fimosis es una afección del pene que tiene lugar cuando el orificio del prepucio no es lo suficientemente amplio como para dejar un correcto movimiento de entrada y salida al glande. Es decir, más coloquialmente, el prepucio no se puede echar para atrás del glande.

Esta dolencia es muy frecuente, de hecho, cuando nacen los niños, su prepucio se encuentra fusionado con el glande, de manera que fisiológicamente no se puede retraer. En consecuencia, todos los niños recién nacidos tienen fimosis. Lo que pasa es que, conforme van creciendo, va desapareciendo de forma natural. Así, para cuando llegan a la pubertad, los adolescentes ya deberían tener un prepucio totalmente funcional, sino será patológico.

Por otro lado, también existe otra afección del pene muy similar, serían “primas-hermanas”, como quien dice. Estamos hablando de la parafimosis. El concepto es el mismo, existe una constricción del prepucio, como en la fimosis, pero a diferencia de esta, la constricción se produce posteriormente al glande, y no puede volver a su situación inicial.

Síntomas y pronósticos de la fimosis y parafimosis

Si has sufrido alguna de estas afecciones los conocerás. Cursan con unos síntomas que son comunes en ambas, como son:

Incapacidad para estirar el prepucio, que está retraído sobre la cabeza del pene

– Pene inflamado en su extremo

– Dolor

– Decoloración punta del glande

– Imposibilidad de colocar el prepucio en la zona anatómica

– Dificultad para orinar y/o eyacular

La parafimosis puede provocar unos síntomas más graves y dolorosos que la fimosis. Esto es debido a que, al retraerse más allá del glande, puede provocar un aislamiento de esa zona del pene. Es decir, en primer lugar, la sangre puede no llegar correctamente y, en segundo lugar, puede que se produzcan problemas de drenaje. Esto puede llegar a comprometer parcial o completamente la integridad del pene. Por lo tanto, cursa con más gravedad.

El pronóstico es favorable una vez tratado. Por eso…

¿Cómo se tratan la fimosis y la parafimosis?

Se pueden llevar a cabo tratamientos no quirúrgicos, basados en estiramientos manuales, por medio de ejercicios o con la ayuda de instrumentos y dispositivos diseñados específicamente para esta dolencia. También el uso de cremas o variaciones en la técnica masturbatoria.

Sin embargo, el tratamiento más frecuente y efectivo, pues ofrece una solución efectiva para el problema, es la cirugía. Las más realizadas son la prepucioplastia, frenuloctomía y circuncisión. Si de pequeño tuviste fimosis, probablemente hayas sido operado.

En los últimos años, los cirujanos se decantan más por la prepucioplastia, ya que permite conservar parte del prepucio, suponiendo así una opción más estética. Además, se trata de una cirugía menor, con pocas complicaciones por lo general y con resultados duraderos.

El caso de la circuncisión, elimina por completo el prepucio, realizando un corte circular completo. De esta manera, el glande permanece descubierto continuamente. Acarrea más problemas de infecciones y es menos estética, por lo que no es la técnica de elección.

Por lo tanto, la fimosis y la parafimosis son afecciones muy frecuentes, pero que tienen una solución sencilla, sin muchas complicaciones y resultados duraderos. Por tanto, si la sufres, o

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